
Para los que no tuvimos la buena fortuna de visitar el Bob Dylan Center, este libro nos pone adentro del museo dylaniano de Tulsa, Oklahoma. Bob Dylan: Mixing Up the Medicine (Callaway Arts & Entertainment) es una compilación enciclopédica con más de 1,100 imágenes de Dylan, desde sus inicios hasta nuestros días, y documentos escogidos de entre cientos de miles disponibles en el Archivo.
El libro, editado por Mark Davidson (curador del Archivo Bob Dylan y Director de Archivos y Exposiciones de los Centros Bob Dylan y Woody Guthrie en Tulsa) y Parker Fishel (archivista y co-curador de las exposiciones inaugurales del Centro Bob Dylan), no es un análisis crítico de la obra de Dylan, pero está lejos de ser una simple hagiografía. Es el libro histórico más completo que he leído sobre Dylan y, entre las 608 páginas editadas por Davidson y Fishel, se encuentran textos monumentales de Greil Marcus (sobre las grabaciones que Dylan hizo en Madison, Wisconsin, con Danny Kalb y Jeff Chase a fines de 1960), Richard Hell (con un análisis profundo del cuaderno utilizado por Dylan en preparación de Blood on the Tracks) y el fallecido y legendario Greg Tate (un relato imperdible sobre el único encuentro entre Dylan y Jimi Hendrix, ambos borrachos), entre muchos otros.
Esos textos se mezclan con imágenes/joyas de todo tipo: el mencionado cuaderno de Blood on the Tracks, apuntes de Dylan durante la preparación y grabación de sus discos, cartas de y a Dylan, bosquejos de las portadas de sus álbumes, tapas de revistas, posters de conciertos, letras mecanografiadas o escritas en servilletas y objetos que inspiraron sus canciones, como por ejemplo:

La pandereta de Bruce Langhorne, que inspiró a Dylan para escribir “Mr. Tambourine Man”. (Cortesía del Bob Dylan Center)
Para nosotros los latinos (bah, para buena parte de nosotros, y ojalá por lo menos seamos la mitad), quizás la joya más preciada esté en la página 292: dos fotos sacadas por el chileno Marcelo Montealegre y una breve descripción sobre el concierto “Una Noche con Salvador Allende” que tuvo lugar el 9 de mayo de 1974 en el Felt Forum del Madison Square Garden de Nueva York. Ese concierto, celebrado menos de un año después del golpe de estado del innombrable dictador chileno que acabó con Allende, fue idea del músico folk Phil Ochs (1940-1976), quien había conocido y tocado junto con Víctor Jara en Chile en 1971.
Para ese entonces, Dylan ya se había poco menos que hartado de ser considerado un “cantor de protesta” y dudó hasta el último instante sobre asistir o no a la celebración, ya que había renunciado a dar conciertos con fines políticos. Finalmente, accedió y fue parte de una fiesta inolvidable cuyas entradas se agotaron ni bien Dylan anunció su presencia: el actor Dennis Hopper (maestro de ceremonias) leyó el último discurso de Allende y un poema de Pablo Neruda; Pete Seeger leyó “Somos Cinco Mil”, el último poema atribuido a Jara, y Dylan cantó “Deportee” (Woody Guthrie) a dúo con Arlo Guthrie, “North Country Blues” y “Spanish is the Loving Tongue”, cerrando con “Blowin’ in the Wind” junto con Seeger, Ochs, el actor y músico Melvin Van Peebles y otros.
Dylan comenzó cantando canciones de otros, pero “llegó un momento en el que tuve que escribir lo que yo quería decir, porque lo que yo quería decir nadie lo estaba escribiendo”.
Hoy, a los 82 años, Dylan sigue activo, dando cátedra con una obra interminable que se niega a perderse en el viento. Este libro es, simplemente, el más reciente (y más completo) tributo al artista más influyente en la historia de la música popular.