
Fuera de ambiente, que salió a la venta el 12 de diciembre de 2006 en Uruguay, fue el primer disco de originales de Jaime Roos en cinco años. Sólo podía conseguirse en las estaciones de servicio de ANCAP en Uruguay y a través de Barca Discos en Argentina.
La gira uruguaya abarcó 32 shows gratuitos entre el 17 de febrero y el 10 de abril de 2007.
Según el texto de Andrés Torrón, incluido en la versión remasterizada y “definitiva” de 2019, “Fuera de ambiente fue, sin contar sus compilados, el disco más exitoso de su carrera, superando el quíntuple platino en un mes”.
Lo que sigue es una conversación telefónica que tuve con Jaime el día de Navidad en 2006. Yo en San Antonio, Texas, él en Montevideo. Por razones que ni yo recuerdo, la transcripción de la conversación quedó en un cajón y nunca vio la luz. Hasta hoy. Edité algunas partes por claridad y espacio [lo que está entre corchetes lo digo yo, salvo que esté entre comillas], e incluso agregué una parte que hoy mismo Jaime me envió por email.
Loco, disculpame, pero me acabo de dar cuenta que hoy es Navidad. Si querés, lo dejamos para otro día.
No, mejor que sea Navidad, así estamos más tranquilos.
Bueno… Che, gracias por el disco, man.
¿Te gustó?
Mucho. Excepto por un par de cositas que me gustan pero no me enloquecen como el resto del disco. Hablé con [Jorge] Drexler y muy entusiasmado me dijo “¿Escuchaste el nuevo de Jaime?” El loco tiene ‘Por amor al arte’ en repeat, en el CD del auto. “No puedo parar de escucharla”, dice… Creo que está al nivel de los más grandes himnos de tu carrera.
Bueno, me alegro. Es tu opinión…
¿Cómo se siente el disco?
¿Cómo lo siento yo? Mirá, es lo que quería hacer. Trabajé 19 meses en este disco.
Cuando llegué a Uruguay en 2005 vos justo estabas pasando por lo de la enfermedad de tu madre a la vez que preparabas el disco. By the way, la canción para tu madre [‘Catalina’] te quedó muy bien.
Sí, quedó bien la canción. Pero cuando vos llegaste yo había parado. Yo estuve seis meses sin trabajar, porque me dediqué a ella. En realidad, empecé a trabajar después que vos te fuiste. Mamá falleció a fines de abril y yo empecé a trabajar a mediados de mayo. Me fui a La Floresta, me encerré y me puse a componer. El problema que tuve con este disco, el problema de tiempos —más allá de las cosas que me pasaron en la vida, eso es aparte—, es que yo no tenía las canciones escritas. Solamente una, ‘De la canilla’, que ya estaba escrita unos siete años antes [la grabó Adriana Varela en Cuando el río suena, producido por Jaime]. Yo quería poner mi versión en este disco. Es mi canción y quise hacerlo a mi manera, como a mí me gustaba. Pero las demás no estaban escritas. Por eso se hizo tan largo todo. Una cosa es cuando te metés a un estudio a grabar un disco con canciones que has ido componiendo, y otra es empezar de cero. Entonces, en los hechos, el disco se grabó en 10, 11 meses, más o menos. No fue tanto. Lo que pasa es que a eso se le sumó 10 meses más de la composición, arreglos, maquetas, ensayos… Pero bueno, hay discos que, cuando salen, te viene el síndrome post-parto, que ya no los podés escuchar más, después de tanta mezcla y tanta cosa. Pero éste no. Estoy contento, quiero oírlo.
Anteriormente, sobre todo por el lado de la mezcla de 7 y 3, por ejemplo, habías tenido esa especie de síndrome post-parto. A ese disco vos lo llamaste “un penal errado” en el libro de Milita Alfaro.
Lo que pasa es que con ese disco me fui a Buenos Aires a hacer una mezcla y ¡cuando volví la hice de vuelta! Fui a mezclar a Buenos Aires para superar el sonido y, cuando volví, nos miramos con [Luis] Restuccia, con quien laburaba en ese momento, y dijimos “esto es una mierda” y detuvimos el disco. Tuvimos que hacerlo de nuevo en La Batuta, un estudio muy inferior, y la mezcla quedó muy superior. Después se la mandamos a [Carlos] Píriz a Buenos Aires, y ¿sabés lo que dijo Píriz? “Tienen razón, quedó mejor”. 7 y 3 fue como todos mis discos: siempre pasan cosas. Pero bueno…
¿Cuál es la situación con la disquera? ¿Qué es Koala Records?
Koala Records es un sello independiente.
¿En qué quedó tu situación con…?
Mi contrato con Sony terminó. Me habían propuesto renovarlo, incluso… [me da unos nombres y después me dice “No importan los nombres. No digas nombres”; sólo porque es Jaime no doy nombres. Para los demás, si no querés que diga nombres decime “off-the-record” ANTES de hablar] Compañías major me propusieron firmar un contrato y yo no acepté, puesto que mi experiencia fue muy negativa en cuanto a que me cajonearan los discos y directamente no los promocionaran. En cuanto al respeto que me tuvieron como artista [en Sony], no tengo nada para decir, solamente buenas palabras. Nunca se portaron como las majors que presionan al artista. Pero una vez que quedaba el disco, quedaba tirado. Y lo hicieron una y otra vez, y me harté. Entonces este disco lo produje yo. La cinta es mía. Y ya lo hice pensando en una venta no [convencional] en Uruguay y licenciarlo en otros países, otras compañías, para ver si me iba bien, y en ese caso continuar trabajando así, o cambiar de sello o no. De acá en adelante, la música es mía. Y logré lo que me propuse, tuvo éxito en Uruguay, puesto que ese lo edité en Koala pero la distribución y ventas es por ANCAP, la petrolera estatal. ¿Entonces qué pasa? El disco está a mitad de precio. Sale 50% menos que en la disquería y se hizo la edición más grande en la historia del Uruguay. De un solo tiro se editaron 16,000 ejemplares. Generalmente se hacen 5,000, 5,000, 5,000, ¿no? Estos ejemplares se vendieron en… Ya están prácticamente agotados. En 20 días. Y eso que hubo problemas de distribución por falta de experiencia de esta compañía, hubo muchos días que la gente no podía comprarse los discos. Pero bueno, en este momento estoy terminando de vender 16,000, que acá equivale a cuatro platinos, siendo que no tengo clip y tampoco hay un hit determinado del disco.
Pero hay varios. Le preguntás a cinco personas diferentes y te dicen un tema diferente.
Todos opinan distinto. Yo me mandé la frase soberbia del año cuando me preguntaron “¿Cuál es el corte?” En Argentina me dijeron lo mismo, y yo les dije “El corte es el disco”. (se ríe) Hay álbumes como Contraseña que tenía ‘Amor profundo’, un súper hit, impresionante, era neto. Pero acá no. Vos sabés que yo siempre, salvando las distancias, me refiero a mis apóstoles, que son los Beatles, y le digo a la gente que Sgt. Pepper’s no tuvo ningún hit. No hay un ‘Hey Jude’, ni un ‘Lady Madonna’, ni un ‘All You Need Is Love’. No. Pero el hit es el disco. Entonces, bueno, aparte de esas bravuconadas, hay temas que se perfilan como que gustan más. ‘Catalina’ es uno de ellos, ‘Por amor al arte’ es otro, ‘Tema del hombre solo’ gusta mucho en un público más rocker, pero más rocker de 30, 40 años.
Hay un tema tuyo que creo que formará parte de la lista de grandes temas tuyos “olvidados”, como ‘Historias tristes’, ‘Te hizo vivir’, ‘Parece’, ‘Flamenca real’ y tantos otros. Me refiero a ‘Por la mirada’, que yo lo tengo como ‘the ultimate candombecito’.
Te lo iba a decir, me lo sacaste de la boca. El tema 3. Ése es el tema. ‘Goodbye (el tazón de té)’ [incluido en Si me voy antes que vos], temas así. Pero hit no es sinónimo de que sea un tema de determinada calidad. El hit, generalmente es el que tiene una esencia que lo hace más identificable con la esencia de la gente y que tiene una determinada carga de energía. Si mezclás energía con identificación y le pegás a ese núcleo, tenés un hit. Ahora, con ‘Por la mirada’, mucha gente quedó afuera de ese tema porque no comprende el idioma. Yo he escuchado a dos personas que me dijeron “El tema que más me gusta de ese álbum es ‘Por la mirada’ ”. Pero si lo mirás en general…
Ese tema es el ejemplo más acabado del “templadismo” del que habla Drexler. Ese sonido que has desarrollado mejor que nadie: no es la onda festiva a lo Brasil ni tan dark como el tango, pero siempre tiene un groove medio mid-tempo, candombecito suave pero con huevos.
¿Cómo habías dicho antes?
¿The ultimate candombecito? Algo así como el candombecito definitivo.
Me hace gracia, una coincidencia, porque antes de ponerle la letra yo le decía “el candombecito” (se ríe). Sí, entiendo lo que decís. Tiene un sabor que está muy lejos de lo dulzón o cool bossanovesco, pero por otro lado es cool siendo serio. Cool, pero no se ríe. Y tiene su lado pendenciero, el candombe-beat. Sin entrar en lo que vos decís por el lado del tango, del cuchilleo. Pero el candombe-beat, y más tocado así, lo cual es esencial… Ese tema es una especie de enciclopedia del candombe-beat, pero tiene su lado guerrero, también.
Che, ya van 14 minutos y en cualquier momento me cortás, so…
No, no… Sigamos hablando, no te preocupes del tiempo.
Me encontré con un reportaje que alguien te hizo en Buenos Aires, no me acuerdo si de Clarín, o Página/12, o algo así, donde entre tus influencias se mencionaba a medio mundo menos a Mateo. ¿Te olvidaste de mencionarlo o el que hizo la nota se olvidó de transcribirlo?
Yo qué sé… Creo que eso fue para una página de Internet, Terra o Clarín digital. Hice 90 notas en seis días. Yo no creo haberme olvidado de Mateo.
Ya me parecía, pero quizás dijeron “Che, no hay espacio… Sacalo a Mateo que no lo conoce nadie…”
No, me han pasado cada cosas… En Rolling Stone [Argentina] salió una nota mía y me pusieron algo muy feo. Ya me pidieron disculpas, porque no fue intencional. Me preguntaron por qué no había reportajes de Mateo. Yo le había hecho uno para el libro de Guilherme [de Alencar Pinto, autor de Razones locas, la biografía de Eduardo Mateo], que fue un reportaje muy importante porque fue la única vez que Mateo habló de sus canciones. Quedó tirado nueve años y después se lo di a Guilherme para su libro. Entonces yo le dije [al periodista de RS] “Lo que pasa es que los periodistas en aquella época eran una manga de giles de goma, no sabían quién era Mateo. Y segundo, cuando alguno le quería hacer un reportaje a Mateo, Mateo le tomaba el pelo”. Y los tipos pusieron “Y Mateo siempre andaba en pedo”.
For the record: yo le hice un reportaje a Mateo en 1983, en la época de La máquina del tiempo, y salió en ¡El Debate! ¿Te acordás? La rama derechista del Partido Blanco. No entiendo cómo terminé ahí, pero…
Es que había reportajes, pero cuando hablabas de La máquina del tiempo, se ponía a delirar y no te decía nada. Su forma de tomar el pelo era ésa. Pero yo con él no hablé de La máquina del tiempo. Yo le pedía que me contara cómo inventó El Kinto. ¿A quién le dedicó la canción ‘Y hoy te vi’? O sea, nota por nota, canción por canción hasta su segundo disco. Cuerpo y alma no estaba terminado en esa época, lo estaba terminando. Reportajes sobre La máquina del tiempo hubo muchos, pero no había información sobre qué significaba El Kinto para Mateo, ¿entendés? ¿Por qué había tumbadoras en El Kinto? Okay, él ahí habló sobre eso.
No recuerdo otra chacarera tuya. ‘Sólo contigo’ es una chacarera, ¿no?
Sí. Una chacarera trunca. [Hace unos días, en diciembre 2023 en Montevideo, Jaime me aclaró lo que quiso decir con eso, pero hoy le pedí por email que me lo explicara bien. Amo las chacareras pero estoy lejos de ser un experto en el tema. Esto es lo que me dijo: “Explicar lo que es una chacarera trunca es muy complejo. Si googleás ‘chacarera trunca’ lo podrás comprobar. En este caso te lo puedo sintetizar diciendo que esa canción es una chacarera trunca (una de las formas típicas de la chacarera de Santiago del Estero) por su tipo de melodía, y porque esta melodía termina antes de que se complete el último compás. Se anticipa al final”.]
Es la primera vez que hacés una, ¿no?
Sí.
Y la primera vez que medio como que rapeás, ¿no? I mean, antes ya habías como ‘dicho’ cosas, pero nunca una especie de rap tan in-your-face, como en ‘Postales para Mario’.
Lo que pasa es que es un rapeo en candombe. La figura rítmica del rap [en ‘Postales para Mario’] es un repique [uno de lo tres tambores básicos del candombe junto con el piano y el chico; el repique es el que improvisa encima de los otros dos].
¡Ahá!
En términos generales, el hip-hop maneja métrica de funk, de batería funk. Ésa es la métrica del MC. En este caso, es un tambor repique, y ahí está el asunto. Por eso creo que queda bien, que no queda mal que yo rapee, porque estoy candombeando con mi voz.
‘Esquela’ es otra que me encanta, sobre todo la segunda parte, donde las congas parecen romper el parlante. ¿Qué carajo hiciste ahí? ¿Subiste las congas?
Están mezcladas fuertes y muy bien grabadas, con un sonido… [pausa] Debo decirte algo: nunca se grabaron las congas en candombe, acá en Uruguay, como se grabaron en ‘Por la mirada’ y en ‘Esquela’. Ni siquiera yo. Si escuchás las congas del Nego [Haedo] en Estamos rodeados, en el tema aquél… ‘Igual que ayer’, las congas suenan espantosamente mal.
Si, suenan raras, pero igual me gustan. Ese tema tiene mucha magia. Lo podemos discutir. En [Estamos rodeados] quizás lo más cercano a lo que hiciste ahora fue ‘No puedo llorar’, ¿no? Ahí suena todo muy grosso. [for the record: mientras Jorge González (Los Prisioneros) grababa su primer disco solista en Los Ángeles bajo la producción de Gustavo Santaolalla, me aparecí en el estudio con “el nuevo de Jaime” y, cuando puse ‘No puedo llorar’, todos se cayeron de culo].
En esos días [durante la grabación de Estamos rodeados] se grabaron las congas de ‘No puedo llorar’ e ‘Igual que ayer’, y las tomas de sonido fueron defectuosas.
Oh, man, pero…
Lo que pasa es que están bien tocadas. Es el Nego que toca, o sea que igual está bien. No es que esté mal. Simplemente, te digo que a nivel de sonido hay cosas superiores.
Yendo atrás en el tiempo, ¿qué diablos dijiste en ‘Parece’? El otro día estaba al pedo y grabé una versión ‘mía’ de esa canción en la compu, y tuve que más o menos improvisar el recitado, porque no se entiende nada. ¿Te acordás?
“Caminando por 18/cruzando tip tap con la luz…”
¿El tic-tac?
Tip-tap. Cruzando tip-tap con la luz/camino del mar lo vieron bajar rengueando/buscando la balsa con la cruz/de San Silvestre el Hombre Lobo…“
Oh, man… Yo entendí “El tráfico éste es lo mejor“…
“…zas/la catedral”… Y no me acuerdo más.
Y no sé qué de “tus banderas, la catedral verdadera…”
Oh… “La catedral verdadera/Santa María la mayor… zas, la catedral/buscando la balsa con la cruz/atravesando el coral de sus barreras/la catedral verdadera… Santa María la mayor, ¡verde!”(se ríe) Delirios… Sonido de megáfono. ¿Cuáles temas no te convencieron del disco [nuevo]?
El único que no me mueve un pelo es ‘Tema del hombre solo’, aunque leí por ahí que es tu favorita del disco, y todavía me estoy acostumbrando al rapeo de ‘Postales para Mario’ y el recitado de ‘Esquela’. Todo lo demás (incluyendo ‘Esquela’), me gusta mucho. [17 años después, debo confesar que me gusta mucho todo el disco, de punta a punta]
Yo te cuento: hice muchas cosas por primera vez en este disco. Utilizo muchas veces el larareo como introducción de las canciones y hay larareos en todos los temas, y son cosas que están hechas en base a una unidad, no es por gusto. Después, todo está escrito, no hay solos. O sea: hay solos, pero está todo escrito y, cuando Hugo [Fattoruso] improvisa, improvisa acompañando. En ‘Por amor al arte’, Hugo toca una murga nordestina, con influencias del nordeste brasilero. Es una fusión entre murga y baión. Y después mezclé la voz más fuerte que lo habitual, quería que la voz tuviese mucha presencia, y le dediqué mucho tiempo al canto, quería que fuese mejor que los discos anteriores. Y bueno, tomé las canciones con un criterio muy compacto. Por eso no hay solos.